Diseño de Producto
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Frente al realismo de los moldes de plástico o metal, los juguetes de madera representan el mundo evocativo y simplificado de la infancia. Es sabido que los niños acaban jugando con cualquier cosa y que la abstración en los juguetes y las cosas que les rodean es beneficiosa para el desarrollo de su imaginación.


Sin embargo en muchos casos los juguetes de madera son más del agrado de las personas mayores que de los propios niños. Esto puede deberse a que son demasiado estáticos, es decir, ofrecen pocas posibilidades de cambio por lo que no incitan a la acción del juego.


Este es un juguete sencillo compuesto por trece piezas, sólo cinco diferentes, que ensambladas entre sí crean formas que evocan desde un coche hasta una nave espacial. Para comprobar la versatilidad del juego he construido siete modelos que los niños no necesitarán ver porque para ellos las posibilidades son infinitas.